En un mundo donde la certeza laboral y económica cambia rápidamente, planificar nuestra jubilación se ha convertido en una necesidad ineludible. Contar con un plan de pensiones bien diseñado supone tener ahorro a largo plazo y protegernos de posibles carencias en el futuro.
Las pensiones públicas ofrecen una base, pero rara vez cubren al completo nuestras necesidades al retirarnos. La brecha entre el nivel de vida deseado y la pensión pública puede comprometer proyectos personales y familiares.
Un plan de pensiones actúa como un complemento esencial al sistema público de pensiones, permitiéndonos definir cuánto queremos ahorrar y en qué horizonte. Así, ganamos serenidad y control sobre nuestro porvenir.
El mecanismo es sencillo: el partícipe realiza aportaciones voluntarias periódicas o puntuales que se agrupan en un fondo común. Profesionales de inversión gestionan esos recursos siguiendo una política de inversión preestablecida.
Gracias al valor liquidativo diario, se registra el rendimiento y crece el capital acumulado que podrás rescatar en tu jubilación o ante contingencias como invalidez.
A continuación, un resumen de las principales características en ambos sistemas de pensiones:
La clave está en combinar fortalezas de cada sistema y adaptar la estrategia a tu perfil personal. Por ejemplo, los jóvenes pueden asumir más riesgo y los mayores apostar por estabilidad.
Con esta aproximación, no solo complementa tu pensión pública, sino que aprovechas múltiples fuentes de rentabilidad y beneficios fiscales.
1. Infórmate sobre las entidades disponibles en tu país: Colpensiones, Porvenir, o aseguradoras en España.
2. Define tu perfil de riesgo y horizonte de retiro.
3. Selecciona un fondo o combinación de fondos adecuada.
4. Establece aportaciones periódicas y revisa su evolución.
Afiliarse es un proceso sencillo: basta con completar formularios en línea o en oficina, firmar el contrato y elegir la frecuencia de tus pagos.
María, de 30 años, destinó un 10% de su salario mensual a un fondo de renta variable. Tras 15 años, su capital creció significativamente gracias a la rentabilidad variable por mercados, permitiéndole planear viajes y proyectos con mayor seguridad.
Por otro lado, Javier, a punto de jubilarse, optó por una renta programada que le garantiza pagos mensuales vitalicios. Así, combina la tranquilidad de un ingreso fijo con la posibilidad de heredar saldo a su familia.
Planificar tu retiro no es un lujo: es una responsabilidad contigo y tus seres queridos. Con una estrategia adecuada y estabilidad económica en tu jubilación, podrás disfrutar de esa etapa con plenitud y libertad.
Hoy es el mejor momento para empezar. Evalúa tus opciones, asesórate y toma las riendas de tu futuro financiero. Tu bienestar del mañana depende de las decisiones que tomes hoy.
Referencias