En el panorama actual, las franquicias se presentan como una alternativa sólida para quienes desean emprender con menor incertidumbre. Su capacidad de adaptación y sus cifras recientes confirman que invertir en una red franquiciadora puede ser una estrategia ganadora.
En 2025, el sector de franquicias en España sigue consolidándose gracias a un modelo de negocio maduro y en expansión. A pesar de un reajuste tras años de crecimiento acelerado, el número de marcas operativas se sitúa entre 1.384 y 1.471, un ligero aumento del 0,6% respecto a 2023.
El total de establecimientos supera los 84.600 locales, mientras que la facturación global alcanzó los 33.575 millones de euros en 2024, con un crecimiento del 1,1% sobre el año anterior. Esta cifra resalta la resiliencia del sector frente a contextos económicos cambiantes.
En la cima de la demanda se encuentra la restauración, que aglutina 393 enseñas y cerca de 9.000 locales. Con más de 7.165 millones de euros facturados, lidera la creación de empleo con más de 100.000 puestos.
Otros sectores robustos son:
Además, emergen tendencias claras como la digitalización, la sostenibilidad y la experiencia de cliente personalizada. Estas líneas guiarán el desarrollo de nuevos formatos y la renovación de redes consolidadas.
España se posiciona como referente global en franquicias. El 27,18% de las enseñas nacionales están presentes en 140 países, sumando casi 19.000 establecimientos en el exterior.
Este foco internacional no solo refuerza la “marca España”, sino que abre oportunidades para emprendedores que quieran unirse a redes con presencia global, beneficiándose de economías de escala y reconocimiento de marca.
El modelo franquiciador aporta múltiples beneficios frente al emprendimiento independiente. Entre ellos destacan:
Esta combinación de recursos facilita la puesta en marcha y permite concentrarse en la gestión diaria, maximizando las probabilidades de éxito.
Pese a las ventajas, conviene conocer los principales desafíos:
1. Reajuste sectorial: la pérdida neta de locales por cierres ha sido del 4% en 2024, reflejando la necesidad de adaptación constante.
2. Empleo: la caída del 3% en puestos generados evidencia tensiones en estructuras de costes y modelos organizativos.
3. Volatilidad: aparecen nuevas enseñas innovadoras, pero muchas redes sin solidez desaparecen antes de consolidarse.
Conocer estos riesgos y realizar un análisis riguroso de cada proyecto resultará clave para evitar sorpresas.
Para seleccionar la mejor opción, los futuros franquiciados deberían:
Un proceso de evaluación exhaustivo garantizará que la inversión se ajuste a las expectativas y recursos del emprendedor.
Las previsiones para 2025 apuntan a un crecimiento continuado en facturación y a una mayor diversificación de modelos. Las redes incorporarán tecnología de última generación, priorizando el delivery, los formatos eco-amigables y la personalización de la oferta.
Los sectores más dinámicos seguirán siendo:
• Restauración temática y saludable.
• Salud y bienestar.
• Moda sostenible.
• Servicios automotrices con soluciones eléctricas.
Emprender mediante una franquicia permite aunar la autonomía empresarial con el soporte de una estructura consolidada. Gracias a sus ventajas competitivas y modelos probados, ofrece un camino con menor riesgo y mayores garantías.
Para aprovechar esta oportunidad, es fundamental formarse, analizar las opciones y contar con asesoría especializada. De este modo, podrás convertir tu proyecto en una realidad próspera y sostenible, formando parte de un sector que sigue consolidando su liderazgo en España y en el mundo.
Referencias